Es muy frecuente después del embarazo, aunque también aparece en hombres con aumento de peso abdominal.
1. ¿Cómo reconocerla?
- Abultamiento en forma de cresta en el centro del abdomen al levantarte de la cama o hacer una abdominal.
- Sensación de debilidad en el abdomen.
- Dolor lumbar.
- A veces, una hernia en el ombligo.
El diagnóstico de la diástasis de rectos se hace con la exploración; el ultrasonido o la tomografía miden la separación y detectan hernias.
2. Fisioterapia
Un programa de ejercicios del abdomen profundo y del suelo pélvico, guiado por un fisioterapeuta, mejora la función y los síntomas en muchas pacientes. Las guías recomiendan intentarlo durante unos 6 meses antes de pensar en cirugía.
3. ¿Cuándo se considera la cirugía?
- Molestias o limitación que persisten después de la fisioterapia.
- Separación amplia de los músculos.
- Hernia umbilical o epigástrica asociada que requiere reparación.
- Cuando ya no se planean más embarazos.
4. ¿En qué consiste?
Se aproximan los músculos rectos a la línea media con suturas (plicatura). Si hay una hernia, se repara en el mismo procedimiento y puede colocarse una malla.
5. Lo que no funciona
- La faja da comodidad, pero no une los músculos.
- Las abdominales tradicionales sin supervisión pueden aumentar el abultamiento.
Preguntas frecuentes
¿Cómo saber si tengo diástasis de rectos?
Al levantarte de la cama o hacer una abdominal aparece un abultamiento en forma de cresta en el centro del abdomen. Se confirma con la exploración.
¿La diástasis se quita con ejercicio?
La fisioterapia dirigida mejora la función y los síntomas en muchas personas y es el primer tratamiento.
¿Cuándo se opera la diástasis de rectos?
Cuando persisten las molestias después de varios meses de fisioterapia, sobre todo si la separación es amplia o hay una hernia asociada.
¿La diástasis es peligrosa?
No se estrangula, porque no hay un orificio. Puede acompañarse de una hernia umbilical, que sí requiere valoración.
¿Puedo operarme si quiero embarazarme otra vez?
Conviene esperar a no planear más embarazos, porque un nuevo embarazo puede volver a separar los músculos.